CONSECUENCIAS DE LA SUBLEVACIÓN DE AREQUITO


Sin la “pinza” militar planificada por Rondeu, las montoneras del santafesino Estanislao López y del entrerriano Francisco Ramírez, derrotaron al directorio en Cepeda, el 1 de febrero de ese año. Se la conoce como la batalla de los 10 minutos, porque los federales sorprendieron la impenetrable formación frontal de los unitarios, rodeándolos y atacándolos por detrás.

La Sublevación de Arequito desembocó en Cepeda, y esta batalla forzó el Tratado del Pilar, suscripto el 23 de febrero de 1820. En este pacto -que es uno de los preexistentes citados en el Preámbulo de la Constitución- Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos proclamaron la unidad nacional y un Estado Federal, se comprometieron a organizar el gobierno central y liberaron la navegación de los ríos interiores, entre otras disposiciones.

La Sublevación de Arequito cerró la etapa de las luchas por la independencia, para abrir un proceso de organización como Estado integrado. Aunque el fin del proceso ocurrió en la Batalla de Pavón, donde Bartolomé Mitre derrotó a la Confederación Argentina e impuso a los vencidos aceptar una república con un sistema federal, pero controlada y dirigida por Buenos Aires.


FEDERACIÓN

La sublevación de Arequito (está mal dicho llamarlo motín) fue un hecho que por sus implicancias, los historiadores vinculados al poder centralista porteño trataron de minimizar o apenas citaron en los libros. Las principales prosas provienen de autores del interior, quienes desarrollaron el tema dándole la debida importancia, dado que fue crucial para nuestro país. 

El historiador Julio Rodríguez, señaló que “la enseña de la sublevación fue el grito de Federación y autonomía de las Provincias de la Unión”.

Por su parte, Martín Figueroa Güemes, calificó a la Sublevación como una “genial desobediencia que no fue otra cosa que una oportuna imitación de la conducta de José de San Martín, cuando se negó a regresar con el Ejército de los Andes para afianzar el centralismo absolutista a costa de la independencia americana”. 


GERMEN

La eclosión de Arequito estuvo sujeta a un germen de cultivo con varios ingredientes, que hizo proliferar las banderas federales en el interior: 1) la práctica de una política antinacional por parte de Rondeau, que llegó a pedirle a Brasil que lo ayudara a combatir a Entre Ríos y Paraná; 2) el contexto signado por la Constitución unitaria de 1819, rechazada por los caudillos federales; y 3) una pretensión en concreto de coronar a un monarca europeo en estas tierras.