ANTECEDENTES DE LA SUBLEVACIÓN DE AREQUITO


En la etapa de la lucha por la independencia nacional, el Ejército del Norte estaba destinado a proteger la frontera noroeste del avance realista español. Lo comandaba el general Manuel Belgrano, quien mas tarde a causa de enfermedad, declinó el mando en el general Francisco Fernández de la Cruz.

El proceso de cambio que abrió la etapa independentista, también se acompañó de una puja política para instaurar el sistema de gobierno en el país. Unitarios y Federales fueron las dos grandes facciones ideológicas que plantearon la organización del Estado desde miradas opuestas, respondiendo a intereses políticos y económicos distintos. Unos y otros recurrieron a las armas para imponer sus ideas.

Sintéticamente, los unitarios defendían el total control político y económico del país desde Buenos Aires. En cambio, los federales pugnaban por la autonomía de las provincias.

Así las cosas, hacia el año 1819 el incipiente gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata estaba a cargo del Director Supremo, de extracción unitaria. El paulatino debilitamiento político y militar de esa figura ante el avance del federalismo, motivó al entonces director supremo José Rondeau, a convocar a los ejércitos de Belgrano y de San Martín para que abandonaran sus objetivos originales y retrocedieran a aplastar a las milicias provincianas. El Santo de la Espada desacató el mandato. El creador de la Bandera lo obedeció para evitar una insubordinación al primitivo orden institucional.

Antecedentes

Finalizando el siglo XVIII y a comienzos del XIX, España estaba en guerra en Europa. Esto debilitó su poder en las colonias americanas, que empezaron a gestar sus independencias.

En mayo de 1810, el Virreinato del Río de la Plata creó una junta de gobierno patriótica. Asimismo, se inició una confrontación del incipiente gobierno central con las demás provincias que deseaban su autonomía, debido al avasallamiento económico y político que imponían los porteños hacia el interior.


El 24 de marzo de 1815, Santa Fe se declaró autónoma, adhiriéndose al grupo de caudillos federales del Litoral, influenciados por José de Artigas. Enseguida el director supremo Carlos María de Alvear envió tropas para derrotar a los santafesinos, aunque sin éxito. Hacia 1818 surgió un jefe de milicias santafesinas, el Brigadier Estanislao López, que ejerció su autoridad como gobernador de Santa Fe.


Cuando Juan Martín de Pueyrredón asumió como director supremo, convocó al Ejército Auxiliar del Norte, que estaba al mando del General Manuel Belgrano defendiendo la frontera norte del país, para enfrentar y combatir a los federales, y en abril de 1819 hizo lo mismo con el General José de San Martín, quien se encontraba en Mendoza alistando al Ejército Libertador. Tanto San Martín como Belgrano sostenían que primero se debía vencer a los ejércitos españoles. Aún en contra de sus ideas, Belgrano obedeció la orden para no desacatar la incipiente organización política argentina, y partió a mediados de febrero de 1819 desde Salta hacia Desmochados -en Santa Fe- para auxiliar al ejército del Directorio, al mando del General Viamonte, que había tenido que replegarse en Rosario.


El objetivo del gobierno central era utilizar a los ejércitos mas fuertes de la patria para someter y terminar con las ideas de los grupos federales provincianos.


Belgrano acampó con su Ejército en la Posta de Arequito, desde donde envió correspondencia a Pueyrredón entre el 9 y el 16 de abril de 1819, comunicando el armisticio que había acordado con
López para evitar luchas internas; luego retornó a Capilla del Pilar, Córdoba, donde enfermo delegó el mando al General Francisco Fernández de la Cruz. Además asumió como Jefe del Estado Mayor el Coronel Juan Bautista Bustos.


El 9 de junio de 1819, José Rondeau reemplazó a Pueyrredón como Director Supremo y volvió a insistir a los Ejércitos del Norte y De Los Andes, que se dirigieran a Buenos Aires para luchar contra López y Artigas. El 13 y el 16 de octubre, ordenó a Fernández De La Cruz que acudiera con sus tropas. El General ya conocía cierta disconformidad de parte de su tropa, de actuar en las luchas internas del país. San Martín desobedeció las órdenes.


Rondeau dispuso a las tropas de Viamonte que se hallaban en San Nicolás para luchar contra los montoneros federales. Pero los santafesinos triunfaron cerca de Rosario.


El 12 de diciembre de 1819, Fernández De La Cruz emprendió su marcha por el Camino Real hacia la frontera con Buenos Aires, para reforzar la lucha del gobierno central contra las montoneras. Su Ejército estaba formado por 3 mil hombres y 60 carretas. No disponían de uniforme, mas bien tenían apariencia de gauchos.


El 7 de enero de 1820 el Ejército se encontraba cerca de la Guardia de la Esquina (a 20 kilómetros de Arequito). Sus filas manifestaban la posibilidad de que ocurriera una sublevación, ya que no querían inmiscuirse en las luchas internas, sino seguir defendiendo al país del enemigo exterior. Además las tropas estaban mal pagadas, harapientas, y al encontrarse lejos de sus hogares, consideraban que la lucha que iban a emprender era ajena a sus causas. El sofocante calor de enero hacía más penosa la marcha. El atardecer del 7 de enero, los soldados acamparon en la cercanía de la Posta de Arequito.